La mediación comunitaria es la que se desarrolla en el seno de los grupos sociales, como podría ser el ámbito municipal o vecinal, donde a menudo surgen conflictos, por ejemplo por el uso de espacios comunes o la llegada de gentes de otras culturas con costumbres diferentes que pueden ocasionar problemas de convivencia. El recurso a la mediación en estos supuestos pretende afrontar el conflicto de manera positiva, implicar a los ciudadanos y transformarlos en miembros activos en la búsqueda de soluciones para los problemas que surgen en la convivencia diaria. Esta manera de gestionar el conflicto de forma pacífica permite conocer las diferencias culturales, refuerza los lazos sociales, y mejorar la vida de la comunidad.