La mediación en éste campo se extiende a todos los conflictos que de tipo civil, mercantil y consumo, se pueden generar entre los particulares, entre empresas en sus relaciones comerciales o entre particulares y empresas. A través del proceso de comunicación que supone la mediación las partes pueden comprender sus respectivas situaciones, verdaderos intereses y  abordar juntos una solución satisfactoria, creativa y personalizada que evite una contienda en la vía judicial, con el objeto, no solo de reducir costes y tiempo, sino de preservar sus relaciones futuras, ya sean de índole personal o comercial, beneficiándose de las ventajas de la Mediación para solventar problemas, por ejemplo, surgidos en compraventas,  arrendamientos, incumplimientos de contratos,  ejecuciones hipotecarias, cuestiones de propiedad,  materia hereditaria, consumo, procedimientos concursales…